
Reino Unido abolirá la Ley de Vagancia a partir de 2026, y dejarán de perseguir y estigmatizar a quienes carecen de techo. No se dejará de calificar el hecho de vivir en las calles, pero sí se surtirá una reforma importante tratando con otra perspectiva a estas personas, prestándoles mayor apoyo social y humano, dependiendo de su condición.
“¿Cuál es la palabra más bonita en cualquier idioma?” Para Laura Ingalls Wilder, escritora estadounidense de libros infantiles, solo hay una respuesta: “Hogar”. El actor británico Frank Dillane, quien protagonizó, entre otras, la película de Harry Potter El Príncipe Mestizo, coincide, y ha declarado que: “sin tener dónde permanecer, es como estar exiliado al márgen de la sociedad”.
Estadísticas publicadas por la biblioteca de la Cámara de los Comunes, el 7 de marzo pasado, indican que ésta era, precisamente, la situación de 4667 personas en Inglaterra en otoño de 2024, un aumento del 20 % comparado con las que ‘durmían a la intemperie’ en 2023 y un 164 % más que en 2010. De ellas, el 28 % se encuentran en Londres o el sur del país, el 83 % son hombres, el 63 % ciudadanos del Reino Unido y el 16 % provienen de la Unión Europea.
Sin embargo, este no es un problema exclusivo de Gran Bretaña. El corresponsal de Euronews, Paul Hackett, ha señalado que un análisis reciente de Feantsa (Federación Europea de Organizaciones Nacionales que trabajan con personas sin techo) se estima que actualmente hay al menos, 900000 personas que subsisten cada noche en las calles, a través de la UE, lo que representa un aumento del 40 % desde 2023.

Un problema que se repite
En Francia, por ejemplo, se aplica a las aproximadamente 333000 personas (60 % hombres, 40 % mujeres) que se refugian en las noches en lugares no destinados a servir de habitación, como una acera, una tienda de campaña, un coche, un parque, un bosque, un transporte público o un alojamiento de emergencia.
En Grecia parece abarcar solo a los residentes legales del país (es decir, no a los immigrantes) faltando acceso adecuado a servicios básicos de agua y electricidad. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y su partido gobernante, el Fidesz, han adoptado un enfoque bastante más severo. Desde 2018, el no tener domicilio fijo, allí se califica como un delito, por lo que las casi 1500 ‘almas’ que continuamente duermen en las calles de Budapest están clasificadas como criminales.

La ley de Vagancia no oprimirá más
Esta ha sido también la postura oficial en Gran Bretaña durante los últimos 200 años. El propósito inicial de la Ley de Vagancia de 1824 era impedir que los exmilitares que se habían quedado sin residencia tras las Guerras Napoleónicas mendigaran en público. Además, pretendía castigar a toda persona que deambulara y se alojara en un granero, edificio abandonado o desocupado, al aire libre, bajo una tienda de campaña o en una carreta. La versión anterior, de 1547, decretaba que cualquier persona físicamente capaz y sin empleo, podía ser marcada con una ‘V’ de ‘Vagabundo’.
Aunque, como ha observado el sitio web ConversacionUK, partes de esta Ley, como la “adivinación”, han sido derogadas con el paso de los años, la policía de Inglaterra y Gales aún puede imponer multas de £1000 libras a cualquiera que se encuentre mendigando o durmiendo a la intemperie. La revista Big Issue ha enfatizado que esto no resuelve las causas fundamentales por los que viven en la calle.
La legislación sustitutiva planificada por el anterior Gobierno conservador, que no obstante habría permitido, de forma controvertida, arrestar o multar a los ‘sintechos’ por “transpirar olor excesivo”, no logró ser aprobada en el Parlamento antes de las elecciones generales del 4 de julio de 2024.
Angela Rayner, viceprimera ministra laborista, ha confirmado, según informó el corresponsal político de la BBC, Joshua Nevett, en un anuncio del 10 de junio, que el gobierno abolirá esta “cruel y obsoleta” Ley de Vagancia en la primavera de 2026.
Será reemplazada por una nueva legislación que combatirá la mendicidad organizada por pandillas y la invasión de propiedad privada con la intención de cometer un delito y pondrá a disposición £233 millones adicionales para brindar alternativas a los verdaderos desamparados.

Decisiones humanitarias
Matt Downie, director ejecutivo de la organización benéfica nacional para los sinhogarismo, Crisis, ha elogiado la propuesta como una que “cambiará vidas y evitará que miles de individuos se vean empujados a las sombras”, lejos de la seguridad a la que tienen derecho.
El 12 de junio, la editora colaboradora de Unherd.com, Mary Harrington, destacó que algunos comentaristas escépticos de los medios británicos han estado “planteando el espectro de una proliferación de campamentos por toda Gran Bretana”, similares a los que ya existen en ciudades estadounidenses como San Francisco.
De hecho, el columnista del Telegraph, Guy Dampier, el 11 de junio pasado, acompañado de una foto de las tiendas de los migrantes instaladas en la mediana del norte de Park Lane, en el centro de Londres, había insistido en que la actual Ley de Vagancia es “insuficiente”.
La política laborista difiere claramente del juicio de la Corte Suprema estadounidense que en 2024, prohibió los sacos de dormir en la calle, obligando a las personas sin hogar a desplazarse 90 metros cada hora…. Igualmente, se prohíbe acampar en cualquier lugar y a cualquier hora.
Harrington ve con aprobación que en Gran Bretaña se priorice la solidaridad social y el bienestar, y que el ‘sintechismo’ se considera principalmente, debido a dificultades económicas, problemas de salud o factores domésticos, por lo que no es algo que deba ser desaprobado ni castigado como si fuesen delincuentes.