
En esta oportunidad, el gobierno colombiano demostró su política inclusiva y de igualdad, al expresar su línea de acción en favor del respeto por la identidad sexual, el pensamiento libre y la forma de ver el mundo. La marcha del Orgullo en Londres, una de las manifestaciones de a la comunidad LGBTQ+ de las más significativas del planeta espera a todos el próximo sábado por las principales calles de la capital británica.
En un acto que, aunque íntimo, resuena con un profundo significado histórico, la bandera de la comunidad LGBTQ+ ondeó por primera vez en el Consulado General de Colombia en Londres.
El evento, una iniciativa de la incansable líder y activista Gloria Lizcano, fundadora de la organización Exilio, marcó un hito en la lucha por la visibilidad y el reconocimiento de la comunidad colombiana en el Reino Unido.
Durante más de tres décadas, Lizcano ha dedicado su vida a unificar y empoderar a esta comunidad, y el izado de la bandera fue el culmen de años de esfuerzos. “Este día es el resultado de la perseverancia y el coraje de incontables personas que han soñado con un espacio donde su identidad sea celebrada, no estigmatizada”, expresó Lizcano con una emoción palpable. “Hoy, el consulado envía un mensaje claro: somos parte integral de la Colombia diversa”.
Con profundo respecto a la comunidad, “se izó la bandera por quienes están, por los que vienen detrás, y los que nos miran desde el cielo”, recalcó Lizcano. El acto, que coincidió con la culminación del Mes del Orgullo Gay, contó con la distinguida presencia de la embajadora encargada, Nancy Benítez, y otras figuras públicas que se reunieron para escuchar las conmovedoras historias de aquellos que han enfrentado discriminación y maltrato.

Ondearon el respeto y la dignidad
Las voces de los asistentes, muchas de ellas cargadas de años de lucha, resonaron en el recinto consular, ofreciendo testimonios de resiliencia y esperanza.
“Crecer en medio del rechazo te moldea, pero también te fortalece. Ver esta bandera hoy, en una institución que representa a mi país, me llena de un orgullo que nunca pensé sentir”, Julio Monsalve, un colombiano, quien ha luchado por la despenalización por ser gay. Su voz se quebró ligeramente al añadir: “es una validación, un abrazo de mi patria que llega tarde para muchos, pero que es un faro de esperanza para las nuevas generaciones”.
La embajadora Benítez, visiblemente conmovida por los testimonios, enfatizó el compromiso de la misión diplomática con la inclusión. “Nuestra casa es la casa de todos los colombianos, sin importar su orientación sexual o identidad de género”, afirmó. “Este izado es un símbolo de que el Estado colombiano está evolucionando, reconociendo y protegiendo los derechos de todos sus ciudadanos, tanto en Colombia como en el exterior”.
El acto culminó con un aplauso unánime, un reconocimiento a la tenacidad y a la valentía de líderes de una comunidad que sigue alzando su voz. El izado de la bandera LGBTQ+ en el Consulado General de Colombia no es solo un gesto simbólico; es una declaración de principios, un paso firme hacia una Colombia más equitativa y respetuosa con la diversidad.